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Justicia, Salud y Desarrollo

 

JUSTICIA, SALUD Y DESARROLLO (S & D - Bolivia)
Llamado Global de Accion Contra la Pobreza (GCAPBolivia)
Movimiento por la Salud de los Pueblos (PHM Bolivia)
Red Internacional de Grupos Pro Alimentación Infantil (IBFAN Bolivia)
Integrante de la Red de Docencia, investigación y Extensión para América Latina (RED IDESAL).

 

Enviado por: Dr. Oscar Lanza V.  (MD,MPH)

La Paz (Bolivia) , 2 de Diciembre del 2011

 

                                Comunicado de Prensa

Derechos Humanos y Salud: Reducción de la Pobreza y el IV Foro de Alto Nivel  (FAN) sobre la Eficacia de la Ayuda al Desarrollo 
(Busan – Corea) 2011

El tema de la ”Ayuda al Desarrollo” nuevamente ha  entrado en el debate internacional en el
” IV Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda  al Desarrollo” de la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development) . Esta instancia, creada inicialmente en 1947 después de la Segunda Guerra Mundial,  con el fin de contribuir a un ambiente de paz para asegurar la reconstrucción y cooperación, bajo la sigla inicial de OEEC ( Organización Europea de Cooperación Económica),  luego  denominada en 1961 como OECD,  ha congregado a otros países fuera de de Europa, con las que mantiene relaciones como ser Brasil, China, India, Indonesia, Sud África. Estos Foros de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda a Desarrollo (FAN) han tenido lugar en Roma (1° FAN en 2003), París (2° FAN en 2005) y Accra (3° FAN en 2008).

Hasta el 3° FAN en Accra, el discurso internacional sobre la eficacia de la ayuda estaba esencialmente dominado por los donantes y los gobiernos socios y tras luego del último, 4to FAN celebrado en Busan (Corea) en Noviembre del 2011 , se tenía la expectativa de alcanzar algunos cambios, significativos, sin que estos se hayan registrado.
El FAN de  Accra  reconoció a las OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil)  como actores del desarrollo, por derecho propio,  a las cuales se deberían reconocer como importantes deliberantes  y también  aplicar a ellos estándares de eficacia y condiciones habilitantes distintas, en su rol social.
Las expectativas para las deliberaciones de Busan (Corea)  se resumían antes del evento de la siguiente forma:
·         buscar "Profundizar  la  colaboración con las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo la provisión de "condiciones más propicias para maximizar sus contribuciones al desarrollo”
·         Evaluar el progreso global en la mejora de la calidad de la ayuda, en relación a los compromisos realizados en París y en Accra
·         Compartir experiencias mundiales para alcanzar mejores resultados
·         Acordar un documento resultante de Busán,  para mejorar aún más los esfuerzos a nivel mundial y nacional, y para una ayuda más eficaz en la reducción de la pobreza y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs, MDGs)
Estos puntos eran vistos con gran expectativa y como cruciales en las negociaciones multilaterales de la ayuda internacional y la cooperación al desarrollo. Aunque este Foro, en Bolivia, no recibió, llamativamente,  casi ninguna atención  las organizaciones de la sociedad civil,  como de la prensa y menos comentarios de los delegados oficiales a este evento.
Para las organizaciones de la sociedad civil, a nivel internacional, FAN4 era considerada un hito, ya que era la primera vez que la sociedad civil participaba como un actor pleno y equitativo en las negociaciones de eficacia de la “ayuda” junto con los gobiernos y los donantes.
Por lo tanto, FAN4 era interpretada como una oportunidad única para influir en la “ayuda” y en la  cooperación al desarrollo desde un punto de vista de las organizaciones populares y aún más, como un paso a no limitarse en un enfoque tecnocrático de eficacia de la cooperación y/o  “ayuda”,  debatiendo su  sostenibilidad a largo plazo y abordando otras causas profundas de la injusticia, pobreza y el fortalecimiento de los Derechos Humanos.
Considerando la actual crisis financiera que enfrentan gobiernos, donantes y ciudadanos, así como los crecientes niveles de pobreza, los conflictos y la fragilidad en todo el mundo, este evento  parecía, por tanto,  un momento importante en la historia para  trabajar hacia mejorar la eficacia, eficiencia  y mayor efectividad de la prestación de “ayuda”  y cooperación  para el Desarrollo.
En este IV Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda de Busan,  participaron delgados de países en desarrollo y donantes, funcionarios gubernamentales, parlamentarios y representantes de organizaciones de la sociedad civil y del sector privado de todo el mundo, reuniendo a cerca de dos mil delegados , que debatieron avances y restricciones en la “ayuda”  y cooperación para reducir la pobreza y coadyuvar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs/MDGs).

El  actual sistema internacional de “ayuda”  al desarrollo ha creado relaciones preocupantes de  desiguales de poder  entre países donantes y países menos favorecidos y/o  empobrecidos receptores de la “ayuda”. Los planteamientos de eficacia de la “ayuda” y cooperación,  pretendía, en teoría,  acabar con ese desequilibrio a través de adopción de medidas que garanticen  que los países empobrecidos, sus gobiernos y sus sociedades civiles, pueda definir  mejor y soberanamente sus propias prioridades y políticas de desarrollo.

Se confiaba en este Foro que los Estados donantes eliminen condiciones que imponen para otorgar sus fondos (condiciones que responden a sus propios intereses más que  a los del país receptor) y que, además, canalicen apoyo para el seguimiento del destino y buen uso de  la cooperación, a través de apoyo a  instituciones  de la sociedad civil del país receptor de la ayuda.

Más allá del debate y retorica sobre  la efectividad de la “ayuda”  centrada en el tema puramente económico, las organizaciones de la sociedad civil (OSC), buscaban  se comprenda el “Desarrollo” con un enfoque más integral , donde se analicen también temas como  las relaciones Norte Sur, la  deuda externa, las relaciones comerciales condicionadas,  los paraísos fiscales, pero también un mayor apoyo para el ejercicio real de Derechos Humanos Fundamentales, como ser el Derecho a la Salud, el Derecho a la Atención en Salud, el Derecho al Alimento,  a las Determinantes Sociales de la Salud (DAS) , entre otros,  temas, usualmente descuidados y que deberían ser trascendentes y  la esencia misma del “Desarrollo”, pues de  qué sirve el “desarrollo” cuando la vida humana en el planeta  está en creciente peligro  y a diario más amenazada  por un  imprudente “consumismo desenfrenado”, proveniente en gran parte de la influencia de los países llamados “desarrollados”?

Se esperaba que los debates de la eficacia del desarrollo implicaran mejorar las condiciones de vida de millones de personas y no encarar el  tema exclusivamente  desde una perspectiva técnica o de “caridad” filantrópica  de los más privilegiados, hacia los pobres.

Es cierto que los objetivos buscados en Busan eran ambiciosos, pero los resultados de la declaración final de este Foro 4, son desalentadores y en criterio de muchos, preocupantemente, negativos.

 Organizaciones de la Sociedad Civil, como PROSALUS (España) consideran, al igual que nosotros, que la  declaración recoge una llamativa concesión que ha permitido que China suscriba la misma, gracias a la cual la cooperación Sur-Sur, a diferencia de la Norte-Sur,
no estará obligada a seguir principios que concuerden con los Derechos Humanos y con la sostenibilidad medioambiental. Tampoco estará obligada esta cooperación Sur-Sur,  a ser más transparente o rendir cuentas a la ciudadanía tanto en los países donantes como en los receptares,  a pesar de ser pilares básicos en el funcionamiento de cualquier democracia.

Las conclusiones de este cuarto Foro de Alto Nivel (FAN)  han contribuido, en resumen,  a sembrar más dudas, sobre el genuino compromiso en  alcanzar una “ayuda de más calidad” , puesto que no se han conseguido compromisos firmes en relación a la denominada “ayuda vinculada” o en cuanto a las “ayudas condicionadas” .,. que han hecho de varis países pobres una suerte de “proyectorados” experimentales, con cuestionables resultados, que ha llevado a distinguir la “ayuda al desarrollo de la ayuda contra el desarrollo”.

Resulta preocupante que  tampoco se haya logrado concretar la obligación de “canalizar apoyos a través de las instituciones locales de la sociedad civil  del país  receptor” ni un compromiso  claro de fortalecer los mercados locales, dando prioridad a las pequeñas y medianas empresas en la compra de bienes y suministros o en la construcción de infraestructuras, por citar algunos sectores.

El  rol de la  Unión Europea, según Justin Kilkullen, Presidente de CONCORD “ ha sido como un fantasma en las negociaciones. Se ha mostrado fragmentada y sin liderazgo, buscando sumar a nuevos actores para acomodar sus intereses geopolíticos, han renunciado a principios tradicionales de la política de desarrollo europea”.

En cuanto a los representantes  del algunas organizaciones sociales de América Latina que atendieron ese evento, sostienen que el problema en América Latina, no e solo ‘combatir la Pobreza”, si no “ vencer la  preocupante  injusticia, desigualdad y la exclusión “en la distribución de la riqueza en la región.

Por tanto,  las organizaciones de ayuda, deberían entender que su rol no es solo “ayudar” si no verdaderamente aportar a  “transformar” esta situación de pobreza y trabajar  no solo con gobiernos, si no , con las Organización  Sociales (OSC), usualmente  huérfanas de apoyo estatal, para  que ellas exijan los criterios acordados en Paris, como ser apropiación de la ayuda,  alineación a políticas nacionales , gestión por resultados,  mayor transparencia, rendición de cuentas mutua, efectividad de la ayuda.

Estas organizaciones sufren en tiempos de cris económica internacional, no solo problemas de financiamiento y sostenimiento de sus actividades, si no afrontan  crecientes regulaciones normativas  que pretenden, en algunas circunstancias, eliminar a sus líderes carismáticos para evitar la interpelación, substituyéndolos por otros sin ninguna trayectoria o compromiso social, infaltables oportunistas, cuya tarea parece ser restringir el  trabajo de las OSC, antes que alentarlo. Esta realidad,  no les permite  articularse  con una visión más integral, resultando a veces sus tareas  enfocadas en acciones intrascendentes y  muy especificas, sin tener la adecuada visión global de desarrollo.

Lo que  preocupa del debate de Busan (Corea), es la perdida de ambición en los planteamientos de los diferentes actores,  la escasa perspectiva de Derechos Humanos,  la tendencia  a reducir  la agenda al aspectos técnicos, sin re-pensar o re-plantear el actual  “modelo de desarrollo”.

Para Mayor Información Dirgirse a:
JUSTICIA,SALUD & DESARROLLO
IBFAN BOLIVIA
Telefax:  (591 2) 222 8596 – 725 15932
E-mail: oscarlvd@entelnet.bo, lvoscar@hotmail.com
La Paz – Bolivia

 

 

 

 

 

 



 

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