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World Breastfeeding Costing Initiative (WBCi)

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Iniciativa Mundial de Cálculo de Costos de Lactancia Materna (WBCi)

LA NECESIDAD DE INVERTIR EN LAS MADRES Y SUS BEBÉS

Resulta difícil comprender la persistente incapacidad de los gobiernos de invertir significativamente
en la lactancia materna.

Con las abrumadoras pruebas de que el tabaco mata a alrededor de 1,5 millones de personas al año por cáncer de pulmón, los gobiernos y organismos como la OMS ahora actúan con determinación y al unísono para impedir su insidiosa promoción. Sin embargo, diez años después de las asombrosas revelaciones de la serie de The Lancet, que demuestran que más de un millón de bebés, niñas y niños pequeños mueren al año de diarrea e infecciones relacionadas por haber sido privados de la leche idónea la leche materna, alrededor de un millón de bebés siguen muriendo cada año, y la inversión de los gobiernos en lactancia materna sigue siendo mínima, o nula, en la mayoría de países.

Los beneficios de la lactancia materna para los y las bebés humanas son más que evidentes, han sido bien establecidos, y se ven respaldados constantemente por rigurosos datos científicos. Las organizaciones como IBFAN no deberían verse obligadas a reunir más cifras o preparar más argumentos a favor de la inversión en lactancia materna. El hecho simple e irrebatible es que la lactancia materna salva vidas; la falta de leche materna conlleva la muerte de bebés humanos.

Además, la calidad de vida a futuro está en juego. Las evidencias de pruebas aleatorias demuestran claramente que el efecto medio de la interrupción temprana de la lactancia materna exclusiva es la reducción del coeficiente intelectual de las niñas y los niños, de 3 a 7 puntos de CI. Esto es comparable con la exposición prenatal al plomo, y el daño cognitivo es similar al de varios meses
de escolarización perdidos.

¿Cómo puede un país permitir este tipo de desperdicio? Es más, ¿por qué en algunos países la industria de fórmulas infantiles está subvencionada para promover activamente esta pérdida de capacidad y productividad humanas? En los EEUU, como indica el exhaustivo informe WBCi - Iniciativa Mundial de Cálculo de Costos de Lactancia Materna, el costo de destetar prematuramente a los/as bebés ronda los US$1.300 millones, y cobra cientos de vidas al año. En ese país, nacen 1,4 millones de bebés cada año; en China, más de 16 millones; en todo el mundo, 135 millones. El costo económico y financiero de la “pérdida” de la leche materna para estos niños y niñas es incalculable.

¿Por qué hay tanto silencio en torno a las muertes prematuras de innumerables mujeres en el mundo, muertes evitables que no se han contabilizado? Una vez más, es indiscutible la evidencia sobre el daño que el destete precoz causa a las mujeres. La lactancia de corta duración o la falta de lactancia aumentan el riesgo de cáncer de mama y ​​hemorragia posparto. Las mujeres mueren por no mantener la lactancia materna durante suficiente tiempo. Una madre separada de su bebé, ya sea por una mala atención de maternidad o por tener que trabajar para ganarse la vida, enfrenta mayores riesgos de salud, pues la lactancia se dificulta. Sin embargo, los costos derivados de ello, como el cáncer de mama, solo se miden en los EEUU y el Reino Unido.

¡Sin duda, las vidas de las mujeres y los niños son más valiosas que eso!

A nivel mundial, las mujeres producen alrededor de 2.300 millones de litros de leche al año. Se trata de un “alimento saludable” para bebés, niñas y niños pequeños, que supera con creces cualquier cosa que la industria tenga disponible. Con el apoyo adecuado para una lactancia materna óptima, las mujeres pueden ofrecer casi el doble de esa cantidad. En el mundo desarrollado, la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses es tan poco frecuente que apenas se puede determinar sin efectuar grandes encuestas de población. Allí, el valor de la leche materna es tal, que los hospitales y fondos de salud pagan a empresas, no a mujeres, cientos e incluso miles de dólares por litro para adquirirla.

Las cargas de la alimentación subóptima de lactantes y niños recaen en los sistemas de salud, los gobiernos y los Estados, así como en las mujeres y sus bebés, y el costo no se mide únicamente en dólares. También se debe tener en cuenta la miseria humana, el sufrimiento y el dolor. Los/as bebés privados de la atención, la protección y el sustento de sus madres son particularmente vulnerables. Nuevas investigaciones científicas ahora señalan un mayor abuso y abandono infantil, además de depresión materna, en madres que no pueden mantener la lactancia.

Es innegable que la industrialización y el desarrollo del mercado han acarreado avances en salud pública. Con la expansión de los mercados, emergen nuevos productos y oportunidades de trabajo. Es posible que mejore el acceso a la atención sanitaria y a buenos servicios de maternidad. El desarrollo económico puede ser de gran beneficio para las mujeres y las niñas y los niños. Pero la experiencia ha demostrado que la expansión desenfrenada de los mercados de fórmulas infantiles ha provocado daños incalculables a la lactancia materna, y a veces irreversibles. La existencia del Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS de 1981 - y las resoluciones posteriores relevantes de la Asamblea Mundial de la Salud - reconoce la particular vulnerabilidad de los/as bebés ante prácticas inadecuadas de alimentación.

Hoy en día, las fuerzas económicas combinadas contra la lactancia materna están creciendo: existe un giro persuasivo que socava la lactancia e incluye la comercialización de las fórmulas infantiles por medio de los sistemas de salud y la idea de que la fórmula es la solución para las mujeres trabajadoras con escaso tiempo disponible.

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Las ventas de las fórmulas infantiles están en auge. Desde 2007 y solo en China, han aumentado de $5.000 millones a $13.000 millones. Es posible que las empresas estén invirtiendo alrededor de $3.000 o $4.000 millones al año para promover sus productos para la alimentación infantil. Con el fin de incrementar las ventas, la comercialización se dirige a los hospitales, personal de salud y mujeres trabajadoras, sobre todo con las “fórmulas especiales” o “de seguimiento”. La competencia por participación de mercado expande el mercado. No obstante, se ha demostrado que ninguno de estos productos puede reemplazar satisfactoriamente la leche de una madre.

¿Quién está promoviendo el valiosísimo regalo de la lactancia materna? ¿Cómo es posible que, en su lugar, se promuevan las fórmulas y alimentos infantiles de una manera tan arrolladora y universal?

Inexplicablemente, aun cuando los organismos internacionales y los gobiernos ven la lactancia materna como algo positivo, invierten ínfimas cantidades de energía y dinero en la protección de la lactancia y de las mujeres que la practican.

Las mujeres “invierten” en la lactancia materna, como siempre lo han hecho, al dedicar su tiempo y destreza para amamantar a sus bebés. Muchas pagan un precio por ello: la pérdida de ingresos o incluso el agotamiento de sus propias reservas corporales.

Es vital que la sociedad civil recuerde a los gobiernos no solo la necesidad de contrarrestar la propaganda comercial contra la lactancia materna y su subversiva infravaloración de la leche materna, sino también los costos que acarrea el no proteger los derechos que se derivan de la maternidad de las mujeres, tal y como se debe, para que las mujeres puedan dar de mamar al tiempo
que participan del desarrollo económico.

Trabajos anteriores de IBFAN han indicado la clara necesidad de una inversión más enfocada en los recursos hacia la lactancia materna. Las políticas y prácticas actuales están muy lejos de lo que se requiere si queremos proteger, promover y apoyar la lactancia materna ante las fuerzas del mercado.

La Iniciativa Mundial para la Inversión Financiera en la Salud y Desarrollo de la Niñez a través de la Universalización de las Intervenciones para Lograr una Lactancia Materna Óptima que IBFAN desarrolla y la estrategia que se deriva de la misma, atienden esa necesidad, y demuestran que las inversiones en apoyo entre madres, beneficios por licencia de maternidad y hospitales que promueven la lactancia se verán recompensadas si se acompañan de las leyes y regulaciones necesarias de la comercialización de los alimentos infantiles.

Resulta esencial que hagamos de la lactancia materna una prioridad mediante la dotación de recursos. No con palabras, sino con lo que se necesite para enfrentar a los persuasores ocultos de las grandes empresas farmacéuticas y de alimentos: con dinero e influencias.

Este nuevo informe de IBFAN no debe quedarse en el papel. Se trata de un recordatorio gráfico de la advertencia de una canción popular: “no sabemos lo que tenemos hasta que l perdemos”. Los gobiernos y los organismos internacionales deben destinar recursos monetarios e influenciar la implementación eficaz de la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño de la OMS, y aplicar ferozmente normas contra los promotores de la alimentación con fórmulas infantiles.

La lactancia materna no puede competir en el mercado mundial, ni en el sistema de salud, sin un apoyo firme. No se puede dejar que la responsabilidad recaiga sobre las mujeres al elegir o no la lactancia materna, sobre todo cuando esta decisión implica también el escoger entre su medio de vida o su propia vida y la vida de su bebé.

NO podemos dejar que sea nuestra generación, nuestros gobiernos y nuestras instituciones las no actuaron cuando podían hacerlo.

La crianza de los niños y las niñas es nuestra responsabilidad, la de toda la sociedad y de la aldea global. Debemos invertir mucho más en protección, promoción y apoyo de la lactancia materna, y esta Iniciativa de IBFAN nos indica cómo lograrlo. (1)

(1) Basado en el  Prólogo del Informe IBFAN, LA NECESIDAD DE INVERTIR EN LAS MADRES Y SUS BEBÉS, por la Dra. Julie P. Smith, Centro Australiano de Investigación en Economía de la Salud, Escuela de Medicina y Ambiente , economista la Universidad Nacional de Australia con reconocimiento internacional en economía y lactancia materna, economista del Ministerio de Hacienda de Australia y de Nueva Zelanda en la cooperación para el desarrollo y temas de impuestos y política social.

 

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Video explicativo sobre la nueva herramienta WBCi

 

Más Información

- Resumen sobre la Iniciativa WBCi

- Brochure de divulgación

- Resultados de su implementación en los países de la Región

 

 

 

 



 

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